La cooperación que deja huella
Una joven llega a un taller de formación con una idea escrita a mano en un cuaderno: transformar residuos orgánicos en abono, o darle una segunda vida a los desechos textiles de su barrio. No sabe todavía si eso «sirve» para algo más que una buena intención. Semanas después, esa idea tiene nombre, tiene números y tiene, incluso, un primer cliente.Z
Esa historia, con distintos rostros y en distintos rincones de Bolivia, se repitió 660 veces en los últimos dos años. Son 660 modelos de negocio con enfoque ambiental que nacieron de la mano de jóvenes que decidieron que la sostenibilidad no era solo un discurso, sino una manera concreta de generar ingresos, empleo y futuro.
Ese es el corazón de Emprende Verde Bolivia, un programa financiado por la Unión Europea que desde CAINCO ejecutamos junto a FUNDESNAP, PROMETA y FUNDARES. Así funciona, en esencia, la cooperación internacional: organismos y gobiernos que deciden invertir en resultados concretos, y organizaciones locales que conocen el territorio y saben convertir ese financiamiento en oportunidades reales para la gente. Llevamos dos años de trabajo con Emprende Verde y avanzamos ya en el tercero, consolidando resultados en distintos departamentos del país.
Todo comenzó con la formación. Más de 3.600 jóvenes y formadores fortalecieron sus capacidades en habilidades verdes y digitales, economía circular, huella de carbono y sostenibilidad. En Tarija nació la primera carrera técnica en Gestión del Agua y Saneamiento del departamento, hoy con 347 jóvenes matriculados. En Beni se desarrolló, en la Universidad Autónoma del Beni y el Politécnico de Rurrenabaque, un programa especializado en medición de huella de carbono, huella hídrica y economía circular. Conocimientos que hace pocos años parecían reservados a especialistas, hoy forman parte del perfil de cientos de jóvenes bolivianos.
Capacitar, sin embargo, no basta. Se impulsaron ruedas de negocios y espacios de vinculación donde muchos de estos jóvenes presentaron, por primera vez, sus productos y servicios frente a potenciales clientes, proveedores y aliados comerciales. Y para quienes ya estaban listos para dar el siguiente salto, los conectamos con inversionistas durante el VCiLAT (Venture Capital & Impact Investment Summit LATAM), nuestro encuentro internacional de capital de riesgo e inversión de impacto junto a Santa Cruz Innova, que este año vuelve los días 30 y 31 de julio en Fexpocruz. El resultado, hasta hoy: 189 empleos verdes generados.
Tampoco se trabajó en solitario. Ningún proyecto transforma un país por sí solo. A través de convocatorias abiertas, se financiaron iniciativas de universidades, institutos técnicos y fundaciones que ya trabajaban con jóvenes en sus propios territorios, para multiplicar el alcance del programa y dejar capacidades instaladas en cada región, mucho después de que este cierre formalmente.
Este trabajo se inscribe en una trayectoria mayor: desde hace más de 30 años, CAINCO diseña y ejecuta programas de cooperación internacional. En ese tiempo hemos administrado más de 100 millones de euros provenientes de la Unión Europea, bancos de desarrollo y otros organismos internacionales, y hoy ejecutamos cuatro programas activos: uno nacional y tres regionales, entre ellos AL-INVEST Verde y el EU-LAC Social Accelerator, con alcance en toda América Latina y el Caribe.
Muchas veces pensamos en la cooperación internacional como cifras y desembolsos. En realidad, su verdadero valor está en lo que queda después: una joven que ya no solo tiene una idea en un cuaderno, sino un negocio, un empleo y la certeza de que puede construir futuro desde Bolivia.
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7/20/2026 9:35:27 PM